2015 ha sido un año clave para
mí. En materia de segundas oportunidades. Esta noción, que hace tiempo que me
es querida, ha venido, en este año que termina, a instalarse en mi vida como
una realidad definitiva y cierta. Y, así, se ha convertido en la idea madre de
este cuaderno, que lleva largo tiempo, demasiado, pugnando por salir del
cascarón.
Por
eso he hecho un pequeño acopio de decisión y le he dedicado estas últimas horas,
porque quiero que, como un símbolo, este proyecto vea la luz antes de que acabe
el año. Como prueba de mi fe en las segundas oportunidades, de mi determinación
de buscarlas…

No hay comentarios:
Publicar un comentario